abril 05, 2007

Un juego cochino... y no estamos hablando de sexo.




Al parecer una relación clásica resulta siendo un juego de mesa, o por los menos, pone al descubierto unas cuantas reglas que te hacen pensar que estás jugando una gran maraton lúdica que por momentos se torna una competencia encarnizada, (y que incluye dígalo con mímica, carrera de mente, estanciero, y hasta el juego de la oca) donde no gana el más "inteligente", sino el que hace más pelotudeces.

Este juego macabro y todo tormentoso (y así muy oscuro y dramático
como suelen construir en su cabeza los putitos formados por la tormentosa pasión de sentirse sensiblemente diferentes) comcienza cuando se plantea la pregunta maquiavélica (toda palabra megalómana que aparezca en este texto es cortesía de nuestra visión oscura y dramática en un momento traumático de la experiencia: pareja por vez primera): ¿hago lo que a mi me gusta o lo que a èl le gusta?. Que problema ¿no?

Lo peor de todo esto es que tu contricante ya se la hizo antes que vos (sos lenta eh), y no sólo eso, sino que ya se la respondió y todo. Te quedaste fresca, y se te dejó de reir el culo. Entonces te ponés dedicado y decidís que querés alcanzarlo y empezás a hacer de las tuyas; pero al mismo tiempo el otro, ese, tu novio, empieza a acorralarte con "las reglas del amor"; y te empezás a sentirte ahogado, y entre tus manotazos de ahogado le pegás un par de golpes secos que se convierten en un gol en contra (mensajes de textos de putitos ya-cogidos, fumatas con amigas, charlas con cuñadas, etc...todo lo que sabías no estaba "permitido" por las reglas del relato clásico que hasta el momento vos mismo te las ponias y exigías vaya uno a saber porque) que te hacen regresar al inicio del juego, y pagando encima, un par de multas. A veces, te salva susurrar "fuck with me", pero no es suficiente...

Tu novio es un flor de jugador (por no decir de culiado). Ahora los
celos son su carta con mas puntos, y ya la empezó a usar mas seguido, abrumándote y dejándote sin respuesta efectiva. Sin embargo no todas sus jugadas fueron pensadas. Tuvo un poco de culo; y si te fijas un poquito mejor, el muchacho es un principiante y podes cambiar las reglas del juego un poco a tu favor.

Pero ojo, esto es un juego donde la competencia hacia
adentro de la cosa-llamada-pareja siempre dará perdedores, hasta que decidan jugar juntos y con las mismas reglas; porque vos sos una gorda cochina, podes llegar a jugar sucio, embarrarte, pero también se te puede escapar el chancho, y porque no tambien la tortuga...

2 comentarios:

Mauro dijo...

A veces me sorprendo con la cantidad de parejitas de 'mellizos' que veo... un par de chicos que si se vistieran igual, juraria que son hermanos, pero no!, son novios y tan pero tan parecidos que no entiendo si el placer es encontrar a 'otra persona' o 'imaginarte que te estas cogiendo a vos mismo'... :| En fin...

| ...m.a.t..h.e.s.s... | dijo...

interesante concepto el de "mellizos", quizas la fantasia de estos putos sea puro incesto...hay de todo vio,y si esta de moda, mucho mas

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